A BUSCAR EL HORIZONTE

 

Después de vender las joyas de la corona, con todas las expectativas, con todas las preguntas por resolver el grupo de expedicionarios ahora convertido en su más mínima expresión, dos, se embarca con rumbo oriente para certificar que la tierra no es plana. Que existen otros horizontes y que el trabajo, la inteligencia y la habilidad pueden convertir una adversidad en una oportunidad.

En las grandes ciudades donde el espejismo del dinero existe, donde la gente cree que es solo llegar y se va a hacer millonario, las ciudades de los grandes restaurantes con gente muy elegante que paga en un almuerzo de un día normal lo que en muchos casos Es el ingreso de un par de meses para muchos. En estas cada día son menos las oportunidades la competitividad es una característica que hay que tener, la preparación ya no basta, estas ciudades atraparon en sus entrañas a una parte de su propia sociedad que cada vez ve con mas escepticismo su futuro.
Para esa parte la sociedad que esta atrapada en el día a día, en el ganar para pagar, en la que no tiene capacidad de hacer un alto en el camino y darse cuenta que existen otros horizontes, no queda sino el camino de la muerte lenta por asfixia del sistema que lo atrapo, pero existen otros que desde el mismo apretón ven que si existe un futuro que hay posibilidades y que esas no están en las grandes ciudades que existe otro horizonte y para estas personas hacemos esta expedición.

El interrogante a resolver es que necesita esa sociedad consumidora desaforada que yo desde otra óptica les pueda entregar. Con que productos yo soy interesante para esa sociedad, y a esas preguntas llegan como fantasmas en la noche nubladas escenas de productos que dibujaremos a través de esta expedición apoyándonos de la liberalidad del ambiente que nos rodea
Solos en nuestra carabela emprendemos un viaje a oriente para tratar de alejarnos del sistema que nos estrangula, el clima cada vez es más benévolo la contaminación y el humo de la ciudad que llena nuestros pulmones es reemplazado por un aire puro que permite limpiar nuestras ideas y ponerle unas formas definidas a los fantasmas de nuestras ideas.

A esta sociedad en la que a cualquier persona conocida le turba la idea de no tener un carro para gastar combustible y envenenar el aire le podemos vender un componente del que no pueden prescindir y es el caucho natural.
A esta sociedad que tiene que poner un techo sobre la cabeza de todos le podemos vender madera.

A esta sociedad le podemos vender alimentos de todo tipo, los podemos recrear y bla bla bla.

Solo falta un detalle, la tierra, el sitio para desarrollar esos productos, en ese momento de la navegación el capitán versado en esas latitudes pone rumbo al Vichada

Alguien tiene que dar la vuelta al mundo por primera vez navegando a oriente para llegar al poniente después de este pequeño grupo estamos seguros de que otros llegaran, pero hacer la avanzada de toda una avalancha no fue fácil.

No hay carreteras, ni rutas, ni nadie que lo haya intentado antes, pero de una cosa si se habla y es de la existencia de Dragones que botan fuego por la boca y que estos están en el horizonte en el borde de la tierra, es por eso que mucha gente no quiso venir porque no querían exponer sus pusilánimes vidas
Horas interminables de navegación de sortear todas las inclemencias del tiempo y del hombre, de domesticar los dragones que hoy solo son gatitos de mascota, tienen por fin una satisfacción, el grumete del nido de observación grita tierra.

Un mar de posibilidades se abren ante nosotros ya tenemos los datos la información, el quien el donde y el que están hoy por fin resueltos.

Si usted quiere saber las respuestas nosotros si que queremos darle las soluciones, solo necesitamos que se ponga de acuerdo con el capitán para hacer unos números en Bogotá o hacer parte de la segunda avanzada, nos interesa su concepto venga y díganos cual es.

CAPITAN.